Este informe se elaboró en octubre de 2008, con el objeto de identificar las claves para convertir a la industria farmacéutica en un motor económico y social en España, coincidiendo con los primeros síntomas de la crisis económico-financiera que vivimos actualmente. Dos años después, se reúnen las circunstancias para aplicar las conclusiones de este trabajo y que contribuya a avanzar en la consolidación de un nuevo modelo productivo que permita ser más competitivos en el entorno económico actual, aseguran desde Farmaindustria.
Según los participantes en este informe, España debe poner todos los medios a su alcance para evolucionar desde un tejido productivo basado en la industria tradicional y en sectores con baja productividad hacia un modelo en el que la innovación y los sectores de alto valor añadido constituyan un motor de crecimiento económico, ámbito en el que el sector farmacéutico puede jugar un papel muy destacado como sector eminentemente innovador que cuenta con claras ventajas competitivas, entre ellas, una infraestructura de investigación de primera línea mundial y un tejido productivo asentado en nuestro país, que le permiten aportar un valor diferencial en términos económicos y de calidad de vida para la población, añade.
En este sentido, el informe Moya-Angeler subraya que aunque España está todavía lejos de los países líderes en innovación, durante los últimos veinte años se ha realizado un importante esfuerzo inversor en I+D, mejorando la capacidad de desarrollar y comercializar productos innovadores. No obstante, defiende que el fortalecimiento del sistema nacional de innovación exige, no sólo aumentar la inversión pública en I+D, sino también fomentar la inversión privada estableciendo los incentivos necesarios y estimular la transferencia y difusión de la tecnología a través de mecanismos efectivos de colaboración público-privada.
Con respecto a la sostenibilidad del sistema sanitario, y poniendo de manifiesto la contribución de la industria farmacéutica a la sostenibilidad del mismo, el informe plantea la necesidad de una asociación estratégica de la Administración y de la industria farmacéutica, que establezca un horizonte de desarrollo previsible y elimine incertidumbres, al tiempo que se preocupe por la sostenibilidad general del sistema, en un clima de diálogo donde se reconozcan los intereses de todos los agentes del sistema. Para ello propone un modelo de relaciones sostenible a largo plazo, sustentado en la creación de un “partenariado” entre los distintos agentes involucrados, que permita que todos los objetivos se equilibren, y se evite así la imposición de unos frente a otros en busca de mejores posicionamientos a corto plazo, afirma este estudio de Farmaindustria.
Palabras clave: laboratorios , divulgación técnica , documentación , farmacéutico , procesos farmacéuticos , investigación desarrollo innovación , sistema nacional de salud , informe
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